En el siglo XVIII el barón Michael Androcha ordenó construir una mansión rodeada de viñedos y olivares en la colina justo encima de la muralla norte de la ciudad. Esta villa cambió en numerosas ocasiones de propietario pasando por cónsules, alcaldes, empresarios de las familias Orlando y Pasquale, y de personajes como Andrija Ljudevit Adamić, John Leard, Giovanni Ciotta y el barón Vranyczany, hasta que finalmente llegó con su familia a Rijeka el primo del emperador austro-húngaro Francisco José I, el archiduque José de Habsburgo (Bratislava 1833 – Rijeka 1905), lingüista apasionado, investigador de la cultura gitana y botánico. En 1881 compró una villa para su residencia de invierno en la que se alojaría con su esposa la archiduquesa Klotilde y sus siete hijos. Debido a la necesidad de ajuste a las costumbres de la vida de la corte y a las reuniones de la aristocracia, ordenó la reconstrucción radical del edificio en 1892 de acuerdo con el proyecto diseñado por los renombrados Raffaelo y Pietro Culotti. Así fue construido un edificio monumental, con muchos balcones, atrios, logias y miradores, con fachadas abundantemente adornadas. Los interiores están repletos de salones: comedor, gabinete, dormitorio, cuarto de baño y capilla familiar, caracterizada por su riqueza arquitectónica. Alrededor de la Villas Giuseppe había un parque de abundante vegetación exótica y culturas autóctonas, fuentes, jardines, pasarelas, piscinas y viveros de plantas proyectados por Isidor Vauchnig. A finales del siglo XIX, este jardín botánico privado se convirtió en el parque más grande y rico de plantas en Rijeka, y aún hoy se conserva parte de su belleza original, como muestra el Parque de Nikola Host. A partir del año 1926 la Villa es la sede del Archivo Estatal de Rijeka y está abierta al público que, además de pasear por el interior, puede visitar algunas de las exposiciones atractivas en las salas de exposición del Archivo.




